Los pesos “queman” en la mayor parte de las manos de los argentinos y más si todo indica que viene en camino una devaluación luego de la asunción del presidente de Javier Milei a partir de la semana que viene.
Brasil sigue haciendo grandes esfuerzos para cubrir el bache de oferta de productos del complejo sojero dejado por la Argentina en el mercado internacional.
La campaña 2023/24 comienza con una marcada recuperación hídrica y se aleja del desastre de hace un año atrás. Se proyecta una producción de 50 millones de toneladas en soja y 56 millones de toneladas en maíz.
Vuelve a desconcertar el fenómeno del Pacífico mostrando una variabilidad poco común. Ahora, “hay una probabilidad superior al 55 % de que persista al menos un Niño fuerte durante el trimestre enero/marzo de 2024”.
La Bolsa de Cereales provincial informó que se proyecta una caída interanual del 70 % aproximadamente en la superficie sembrada con girasol en el ciclo 2023/24, por la falta disponibilidad de agua al inicio de la siembra.
Cuando faltan pocos días para al asunción del presidente Javier Milei, el mercado agrícola argentino sigue manteniendo enormes distorsiones que afectan a los productores menos preparados financieramente.
En Entre Ríos, el área sembrada con maíz de primera se posiciona en un valor similar al registrado el año pasado que fue de 378.900 hectáreas.
Según reportes de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y de la Bolsa de Comercio de Rosario, durante el mes pasado hubo precipitaciones por encima de lo esperado, lo que ayuda a que pueda continuar la implantación de soja y de maíz.
A futuro Dante Romano, investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, estima que habrá ventas en cosecha y retención más adelante, especialmente de soja.
Los cambios al Programa de Incremento Exportador tras el balotaje mejoraron el precio en pesos y estimularon las ventas, con una comercialización promedio de 100.000 toneladas de soja diarias.