Las lluvias de los últimos días llegaron como una bendición para la campaña de soja en la zona núcleo porque se frenaron los recortes productivos.
Se cosechó solo el 18% de maíz con resultados muy desparejos: van de 60 a 130 qq/ha. El año pasado fluctuaban entre 80 y 150 qq/ha.
La facturación por la venta de sembradoras creció un 130,5% el año pasado.
Analizaron la efectividad de insecticidas con diferente modo de acción.
El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) -delegación Concordia- informó que avanzaron en en el desarrollo de dos técnicas que, integradas, podrían prevenir casos de la plaga en plantas cítricas.
Finalmente, tal como se proyectó, EE.UU. está a un paso de quedarse sin existencias internas de soja cuando faltan más de seis meses para el ingreso de la nueva cosecha.
El agua es el factor abiótico más limitante de la productividad del maíz en Argentina. Su falta impacta negativamente en el tamaño y perdurabilidad de las hojas verdes y, por ende, sobre la capacidad del cultivo para capturar radiación solar.
Si bien no hubo proyección de cosecha para soja y maíz, se compartió el estado actual de los cultivos.
El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Jorge Solmi, se manifestó a favor de implementar políticas segmentadas, en base al tamaño y la localización del productor.
En los primeros cuatro meses de la nueva campaña triguera cayeron fuertemente las exportaciones a Indonesia y Brasil. Pese a la baja externa, los precios locales se mantienen estables. Se van perfilando los ganadores en el mercado mundial del trigo.