Los aceites vegetales se encaminan a romper récords de producción y exportaciones en el 2022, lo que podría limitar el rally de precios. Los biocombustibles y la movilidad, perspectivas en un contexto de incertidumbre.
La declaración abarca a los departamentos de Florida, Paysandú, Durazno, Río Negro y Tacuarembó, los de cuadro más crítico.
Los últimos días son de temperaturas por encima de lo normal.
La Argentina está acostumbrada desde hace décadas a tener un mercado cautivo para su trigo en Brasil, su principal socio en el debilitado Mercosur. Por eso se anima a experimentos inusuales en el mercado internacional, como impulsar un trigo transgénico o poner un techo repentino a sus exportaciones del cereal, como sucede ahora a partir de la instauración formal de los “volúmenes de equilibrio”.
Es el promedio ponderado de cultivos a nivel nacional; en soja la participación es del 67,9%, maíz 53,4%, trigo 62,0% y girasol 49,3%. Los impuestos nacionales no coparticipables representan el 68,1% del total. Hay fuertes subas de los costos dolarizados.
Lentamente aparecen alternativas de ayuda para los productores afectados por el temporal.
El próximo año uno de los ejes centrales de la política económica del Gobierno será garantizar el abastecimiento de dólares para el sector productivo, de modo de no frenar el crecimiento que este año rondará el 10% del PBI.
Beijing hasta ahora no ha permitido la siembra de variedades transgénicas de soja o maíz, pero permite su importación para su uso en la alimentación animal
El cereal se encamina a una cosecha récord, de más 21 millones de toneladas. La clave: el salto en los rendimientos logrados mediante una mayor inversión en tecnología.
Muchos analistas lo esperaban: las condiciones climáticas en Brasil, Argentina y Paraguay impulsaron el precio internacional de la oleaginosa.