Fue una movilización masiva, pacífica y democrática. El pedido fue contundente y excedió a la situación de Vicentin
Del total de exportaciones de Argetnina, un 40,5% se atribuye al complejo sojero, maicero y triguero.
La producción finalmente alcanzó las 49,6 MTn, lo que refleja una caída interanual del 10%, como consecuencia al déficit hídrico que afectó al cultivo en plena etapa crítica.
El gobierno de Brasil decidió ampliar en 450.000 toneladas una cuota para importar trigo sin aranceles fuera del Mercosur y la medida ya generó protestas del sector exportador argentino en el Ministerio de Agricultura y Cancillería.
El diputado nacional del Frente de Todos Leonardo Grosso presentó un proyecto para prohibir “la aplicación terrestre, manual o mecánica, de agroquímicos a menos de 1500 metros de zonas urbanas, viviendas permanentes, escuelas rurales, asentamientos humanos, plantas apícolas (sic), producción e industrialización de productos animales; ríos, arroyos, lagunas, cursos, espejos, embalses, diques y pozos de agua”.
Otra vez las lluvias decepcionaron: no solo que no llegaron a Córdoba, apenas pisaron el sur de Santa Fe y el oeste de Buenos Aires. La ventana de siembra se achica con altas chances de una caída de, al menos, un 10% del área triguera en la región núcleo.
Pese a la recuperación de mayo hay un fuerte retroceso contra 2019 en el movimiento del mercado.
Los precios de trigo cierran con variaciones en terreno negativo en torno a 2,8 dólares en Chicago.
Según la Bolsa de Cereales provincial, la producción cayó 13,4 por ciento hasta 12,96 millones de toneladas. A nivel nacional, el volumen creció levemente en el último tramo de la recolección.
Una manga de un kilómetro cuadrado puede comer lo mismo que 35 mil personas, o unas 2.000 vacas por día.