El mercado argentino de soja, en lo que va de la presente semana, viene operando a “doble comando”, con valores de la soja 2025/26 en descenso, pero firmes para la nueva cosecha.
En Córdoba, las exportaciones durante el primer semestre del 2026 alcanzaron los USD 6.036 millones, 18% por encima del mismo periodo del año previo. En este contexto, la agroindustria representó el 86% de dichos ingresos, siendo el maíz el principal generador de divisas de la provincia con el 25% de participación sobre el total.
En el inicio de la nueva campaña de maíz, desde Fertilizar AC destacaron la importancia de realizar análisis de suelos y ajustar la fertilización para aprovechar el potencial del cultivo, y no solo lograr más rendimiento, sino un aprovechamiento más eficiente del agua.
A continuación se presenta la última información relevada en el informe semanal de Progreso de los Cultivos del USDA, correspondiente al domingo 6 de septiembre.
Con un potencial productivo que supera ampliamente los 15.000 kilos por hectárea en algunos ambientes, el sorgo enfrenta una campaña clave para achicar la brecha entre lo que puede producir y los rindes que efectivamente obtiene.
La semana sin lluvias y las temperaturas dentro de lo normal generaron un impacto en las reservas de los suelos de la zona núcleo.
La operatoria de futuros y opciones agropecuarios en A3 Mercados lleva 74,6 millones de toneladas en 8 meses, un 33% más que el año pasado. El volumen crece incluso por encima de la producción y refleja una mayor utilización de herramientas para cubrir precios y planificar el negocio.
La posición neta comprada de los fondos alcanza máximos en más de una década. El pricing para la soja y el trigo nuevo en máximos. El precio FOB argentino de aceites sube ante preocupaciones por suministros del Mar Negro.
Verónica Ballario hace casi tres décadas que trabaja en Caytiba, la empresa familiar que llegó de Italia con su bisabuelo. Hoy enfrenta el mismo desafío que atraviesa buena parte del campo argentino: producir bien no siempre alcanza para que la ecuación cierre.
Un estudio realizado por especialistas del INTA Paraná demostró que el uso de urea con un inhibidor de la ureasa disminuye significativamente las pérdidas de nitrógeno por volatilización de amoníaco en comparación con la urea convencional. Los ensayos, realizados durante dos campañas agrícolas, aportan información para optimizar el manejo de la fertilización nitrogenada y mejorar la eficiencia del uso del nutriente.