El ministro de Economía Luis “Toto” Caputo se entusiasmó con las divisas que, según un análisis muy general –al mejor estilo “cuenta de almacenero”– podría generar el sector agroindustrial en el presente ciclo 2025/26.
Creció la participación del componente importado sobre el consumo. El conflicto en Medio Oriente impacta en la cadena de suministros. El 39% de los fertilizantes nitrogenados importados provienen de esa región. Los precios de la urea más altos desde 2022.
Un estudio realizado por investigadores del INTA Marcos Juárez detectó alternaria, roya negra, roya blanca, escudo negro y cancro del tallo en ensayos con 13 híbridos, durante la campaña 2025/26.
La tensión en Medio Oriente está impulsando los precios internacionales de la harina y el aceite de soja, mientras las primas locales acompañan la suba. Este escenario, poco frecuente, mejora los valores de exportación y abre una ventana estratégica para el país.
Políticas divergentes ampliaron la brecha productiva entre Argentina y Brasil en las últimas décadas. El fin de muchas de estas distorsiones renueva la expectativa de crecimiento para aprovechar el gran potencial del país.
La exportación de girasol hace historia. La competitividad del maíz argentino se agudiza por la presión de oferta y fletes más caros. Los fondos especulativos extreman su posición comprada en futuros agro, impulsando los precios.
Las lluvias fueron determinantes en el resultado final del maíz temprano. La zona núcleo no recibió precipitaciones generalizadas, por lo que cada zona es un mundo. El este está complicado, mientras que el oeste es la otra cara de la moneda.
Con el correr de la jornada, y la liberación de reservas estratégicas, el crudo finalmente bajó, pero creen que se tardará mucho para volver a precios anteriores a la guerra. En Argentina la pax cambiaria sigue, el BCRA pierde más reservas, los bonos no levantan cabeza y la Bolsa de Buenos Aires tuvo un buen día.
Desde Valley consideran que el contexto actual da buenas herramientas para invertir en equipos de riego. Estiman que de las 2,5 millones de hectáreas irrigadas en la actualidad, se puede crecer a cerca de 10 millones.
La primera estimación oficial es de 64 millones de toneladas y supera los 60 millones de la campaña 2020/21. Las lluvias en diversas regiones han permitido una rápida recuperación del cultivo, que a fines de enero se presagiaba con fuertes pérdidas.