El motor exportador de los complejos agroindustriales argentinos aceleró con fuerza en enero, de la mano del trigo, pero también de otros sectores que hasta triplicaron sus envíos con relación al año pasado.
Las expectativas de mayores compras de China impulsan los precios, mientras el clima en Argentina mejora las perspectivas productivas.
La posibilidad de mayores compras de China a EE.UU., tensiones geopolíticas y un clima que empieza a recomponer reservas en Argentina reconfiguran el tablero de los granos. Mientras la soja mantiene una prima de USD 20 en Chicago y el trigo supera los USD 200 por tonelada, el maíz avanza con una cosecha lenta y rindes heterogéneos.
A nivel regional Argentina presenta precios más altos en 7 de 13 productos frente a Brasil, en 8 frente a Paraguay, en 5 frente a Uruguay y en 4 frente a Estados Unidos.
La provincia, junto a Córdoba y Entre Ríos, reclamará a la Nación modificar la regulación que hoy impide diferenciar el trigo de alta calidad destinado a mercados específicos. El ministro Gustavo Puccini presentará el pedido este miércoles.
El índice que elabora la Bolsa de Comercio de Rosario subió 1,2% en enero y se ubicó 13,3% por encima del mismo mes del año pasado, impulsado por el dinamismo de la producción agrícola.
Menor costo de implantación y mayor tolerancia al estrés hídrico explican el interés creciente por el cultivo.
La cartera que conduce Luis Caputo pretende conseguir hasta u$s500 millones mensuales a a través de un título con vencimiento en 2027 y un cupón del 6%.
Un informe del USDA encendió la alerta: Argentina exportaría 29 millones de toneladas de harina de soja en 2025/26, mientras Brasil proyecta 25,5 millones y, junto a EE.UU., ya supera las 42 millones en conjunto, poniendo en riesgo el liderazgo local.
Con una producción que podría alcanzar 1,37 millones de toneladas en la campaña 2025/26, el complejo de legumbres en la Argentina se encamina a su mejor registro en al menos cinco años, con fuerte impulso exportador y nuevos desafíos estructurales.