Un informe de Coninagro muestra que la cantidad de trigo necesaria para comprar insumos o pagar un flete es muy superior al año pasado y al promedio de las últimas campañas. La logística es el costo más alto: el transporte se lleva el 21% del valor del cereal.
Después de varias semanas de relativa calma, los mercados agrícolas entraron en una etapa de fuerte volatilidad por la combinación de tres factores que, analizados en conjunto, están cambiando las reglas de juego para la soja y arrastrando al resto de los granos.
El segundo WASDE del año dejó la oferta estadounidense estática para los granos. Los stocks finales estadounidenses quedaron sin cambios para la soja, mientras que cayeron para el maíz y aumentaron levemente para el trigo.
La Bolsa de Cereales de Buenos Aires elevó a 6,2 millones de toneladas su pronóstico de cosecha de la oleaginosa, un cultivo que volvió a brillar y viene creciendo sin freno en los últimos años.
Con un mercado más cauteloso, la divisa cedió en la última jornada, mientras que el oro retomó su tendencia alcista y los títulos argentinos fueron más demandados.
Según un informe del Gobierno, el mes pasado se registraron DJVE por más de 10 millones de toneladas, superando el máximo histórico de 2022.
En 2025 las exportaciones a Estados Unidos crecieron casi un 29% y rompieron su máximo histórico.
La estrategia financiera permitió sostener la estabilidad cambiaria y una racha positiva en el mercado oficial para la autoridad monetaria; la falta de refinanciamiento externo del Tesoro hizo que los ingresos de divisas no se reflejaran en una mejora del stock internacional.
El CEO de JP Morgan en Argentina sorprendió con su optimismo: defendió a Milei, elogió la baja de inflación y prevé acceso a los mercados en marzo.
Se esperan precipitaciones muy desparejas en la región núcleo argentina a partir del jueves. Habrá aportes abundantes sobre algunas zonas, pero la gran parte del área agrícola tendría aportes insuficientes según indican los pronósticos.